Comensales
4

Cocinando
2 minutos

Tiempo de realización
30 minutos

Dificultad
Fácil

Ingredientes

para 4 personas

  • 150 gramos de habas

  • 50 gramos de Pecorino rallado

  • 25 gramos de Grana Padano rallado

  • 60 gramos de patatas hervidas

  • 200 mililitros de aceite de oliva virgen extra

  • sal

  • menta fresca

los pesto de habas con queso pecorino es una alternativa clásica innovadora y deliciosa Pesto genovés a base de albahaca, excelente sobre todo en primavera cuando los frijoles están en temporada. Pocos ingredientes para una nueva salsa, donde las habas se encuentran con el pecorino con menta fresca y aceite de oliva virgen extra, para una excelente salsa con pasta, pero también con platos de carne, preferiblemente a la parrilla.

Elaboración – Pesto de habas con queso pecorino

1. Primero retire el favorito de las vainas, luego quitar el ojo y la piel dura que recubre las semillas y blanquearlas en agua con sal durante unos 2 minutos, que es el tiempo en el que el agua volverá a hervir, luego sacarlas y dejarlas enfriar en un bol con agua fría.

pesto de habas con queso pecorino_procedure1

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2. Escúrrelo favorito e insértelos en el vaso mezclador junto con el menos papa en trozos, al pecorino rallado ed al parmesano rallado.

pesto de habas con queso pecorino_procedure2

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3. Únase al menta fresca y elaceite, luego licúa todo hasta obtener una crema suave y aterciopelada, o más granulada, según tu gusto.

pesto de habas con queso pecorino_procedure3

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Y aquí hay una foto del pesto de habas listo para usar como condimento para el primer y segundo plato:

pesto de habas con queso pecorino_

pesto de habas con queso pecorino_

Consejos y trucos

– I vainas de habas frescas son excelentes para comer escaldados y sazonados con menta, aceite y vinagre, de lo contrario escaldados con o sin semillas y salteados con ajo nuevo, aceite y guindilla.

– Los frijoles pueden ser blanquear tanto antes de haber quitado la piel como después. La diferencia se notará en el sabor: blanqueándolos con la piel mantendrán un sabor más tenaz, sin la piel quedarán más dulces porque al hervir perderán el sabor fuerte típico del frijol. Por tanto, esta operación debe realizarse según los gustos personales.