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La filosofia crudista está en constante crecimiento en nuestro presente, porque quienes lo siguen optan por consumir solo alimentos crudos, o cocidos a una temperatura muy baja, que nunca supera los 42 °. Es una elección de comida especial, porque respetando el composición de los alimentos tienes la oportunidad de disfrutar de su auténtico sabor y no alterar su composición nutricional. Hay muchos platos que se pueden preparar, dales lasaña cruda hasta espaguetis crudos de calabacín con tomate.

En Italia hay pocos restaurantes que ofrezcan una comida completamente cruda, pero son refinados y de gran calidad. El primero y quizás el más famoso de los mejores lugares de comida cruda en Italia es el Todo Raw of Rome, ubicado en la capital en la zona de Parioli. El restaurante ofrece un menú atento y orgánico, acompañado de refinados vinos bio y biodinámicos y cervezas de baja fermentación. El restaurante también ofrece entregas a domicilio y lo que queda sin vender se dona al circuito Evento justo contra el desperdicio de alimentos.

A Milano el mejor restaurante de comida cruda es sin duda el Mantra Raw Vegano, un lugar que asocia un ambiente delicado, amueblado con colores pastel y materiales naturales con un menú refinado, donde no se utilizan hornos, platos o estufas de ningún tipo para prepararlo.

Desde ravioles con kimchi hasta albóndigas de chocolate, desde lasaña con ricotta y macadamia hasta las muchas y sabrosas ensaladas, Mantra Raw Vegan Food te permite vivir una experiencia gastronómica refinada, respetuosa del sabor de los alimentos y su valor nutricional.

En el restaurante también se pueden disfrutar excelentes nueces de comida cruda. Sacristán de Milano, que suelen ser organizados por el chef Vito Cortese. También en este caso nunca se supera el umbral de 42 ° y las propuestas gastronómicas saben combinar a la perfección verduras y frutas con ingredientes refinados y soluciones exóticas de gran encanto. La propuesta también se completa con talleres que permiten a las personas aprender a cocinar alimentos crudos, organizados por el chef y por el propio restaurante.