Personas
2

Cocinando

Tiempo de realización

Dificultad
Fácil

Ingredientes

para 2 personas

  • 150 gramos de salmón ahumado

  • 1 aguacate

  • 1 pizca de sal

  • pimienta

  • jugo de limón

  • 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra

La tartar de salmón y aguacate es un plato muy goloso, que no deja indiferente a nadie. Se elabora de la forma habitual en que se elabora un tartar de carne, pero en lugar de carne se utiliza un aguacate maduro y mantecoso y salmón ahumado. Los ingredientes, finamente picados con un cuchillo, se condimentan con jugo de limón, sal y pimienta. Os aseguro que a pesar de los pocos ingredientes y la sencillez de la receta, el resultado final es sin duda un ganador. El tartar de salmón y aguacate, acompañado de una copa de vino blanco bien frío, ¡es la mejor manera de empezar una cena especial!

Preparación – Tartar de salmón y aguacate

1. Lava el‘palta, córtalo por la mitad y quita la semilla. Retire la pulpa y córtela finamente con un cuchillo. cortar un limón mitades y sazone el aguacate inmediatamente.

Proceso de tartar de salmón y aguacate

2. Pon elpalta en un bol y ligeramente sal. Sazonar con el pimienta al gusto y agregar elaceite.

Tartar rápido de salmón y aguacate

3. Retire el salmón del embalaje. Córtalo muy fino y añádelo al resto de ingredientes. Revuelva muy suavemente, sin aplastar elpalta y asegurándose de que los ingredientes estén bien mezclados. Utilizando un bol de pasta, distribuir el tartar en el plato.

Sabroso tartar de salmón y aguacate

servir el tartar de salmón y aguacate inmediatamente en cuanto esté listo, aliñado con aceite y limón.

Tartar de salmón y aguacate


Consejos y trucos

– Si te gustan los sabores más exóticos, puedes añadir alguno más a tu tartar jengibre fresco, alcaparras o el jugo de maracuyá.

Puedes conservar el tartar toda la noche en el frigorífico., pero no más. De hecho, el aguacate comenzará a oscurecerse con el tiempo.

– Servir el tartar de salmón y aguacate con vino blanco muy fresco, como por ejemplo Greco de Tufo oh la Falanghina.