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Cocinar comida sabrosa y reducir al máximo el aporte calórico: hoy en día tratamos principalmente de conseguir estos dos objetivos a la hora de preparar la comida, pero ¿es realmente posible hacerlos coincidir? Estar en casa suele ser una ventaja, ya que puedes tener bajo control los ingredientes y adaptar las recetas a los valores nutricionales que más nos interesan. Hay algunos trucos interesantes que pueden ser de gran ayuda, sin sacrificar el gusto.

Coliflor y almidón

Un estudio reciente de la Universidad de Columbia Británica mostró que los niveles de colesterol de algunas personas se redujeron significativamente después de comer ciertos platos. En concreto, la pasta, el arroz y las patatas (todas ricas en almidón) han sido sustituidas por verduras, principalmente coliflor. Una alternativa sabrosa y baja en carbohidratos consiste en cocinar coliflor con un poco de ajo y curry para darle sabor a todo. Pruebe, por ejemplo, el sopa de coliflor con sabor a salvia, excelente sobre todo como cena.

La importancia de la piel

La piel del pollo, bastante aceitosa, solo es importante durante la fase de cocción, luego se puede quitar sin problemas, ayudando así a reducir las calorías del plato. De hecho, si cocina esta carne sin piel, puede perder los jugos importantes y arriesgarse a un resultado poco apetitoso y demasiado seco. No olvides las hierbas aromáticas y los ajos en la piel, capaces de potenciar al máximo y potenciar el sabor final del plato.

Quesos

Cualquier tipo de queso puede convertirse en una tentación irresistible, pero hay que reducir las cantidades, incluso cuando se especifican con precisión en una receta. El consejo de los expertos, de hecho, es reducir a la mitad las cantidades y centrarse en quesos menos grasos (por ejemplo, parmesano en lugar de cheddar) para darle al sabor un toque más intenso y satisfactorio. Cocinar de esta manera puede ayudar a eliminar hasta 250 calorías. Una excelente alternativa a los quesos puede ser el tofu, utilizado de esta forma especialmente por los veganos. ¿Una receta para experimentar con esta alternativa? los flanes de berenjena a rayas y tofu ¡no te defraudarán!

Resultados cremosos sin crema

Batir y hacer un plato más cremoso es algo que da satisfacción, tanto a la vista como al paladar. Lástima que esto se consiga a menudo con nata para cocinar, un ingrediente que aumenta los niveles de grasa y colesterol. Sin embargo, existe una alternativa válida y sencilla: de hecho, la nata puede sustituirse por ricotta o queso en copos, sin olvidar la leche parcialmente desnatada. De esta forma, las calorías ahorradas superan las 600. Pruebe, por ejemplo, el ruedas con ricotta de oveja y piñones, absolutamente delicioso.