->

El batido es un paso fundamental a la hora de preparar un risotto, ya que de él dependen su cremosidad y redondez de sabor. El batido con el manteca también es muy popular para condimentar primeros platos a base de pasta y recetas dulces. El uso de mantequilla, sin embargo, a veces puede ser un problema para quienes padecen intolerancia a la lactosa, para las personas que siguen una dieta vegana o para quienes están tratando de perder peso, así que aquí hay algunos pequeños trucos para revuelva sin mantequilla sin sacrificar el gusto y el sabor.

El propósito final de la crema es «unir» el risotto o la pasta, por lo tanto, simplemente reemplace el manteca con ingredientes vegetales que realizan la misma función. En estos casos, la cocina oriental y principalmente japonesa puede ayudarnos con la miso harina blanca o de arroz. El miso blanco combinado con aceite de oliva actúa como aglutinante y cremoso del risotto. La única precaución es la sal, poner un poco en el risotto, ya que el miso es muy sabroso.

La harina de arroz combinada con agua puede ser un digno sustituto de la mantequilla, ya que actúa como aglutinante y al mismo tiempo no cambia el sabor del plato. El chef estrella Carlo Cracco utilizó este dispositivo en uno de sus famosos risottos.

Otra alternativa es el tahini, una crema obtenida a partir de semillas de sésamo, que además de aglutinar le da sabor al plato. En este caso hay que asegurarse de que los ingredientes utilizados para el risotto o la pasta vayan bien con el sabor del sésamo.

Si no tienes estos ingredientes, que seamos sinceros no son muy habituales, puedes solucionar el problema de una forma muy sencilla, batiendo con aceite de oliva, el resultado seguirá siendo cremoso y rico en sabor.

Finalmente, un último truco consiste en utilizar una patata cortada en trozos pequeños en el salteado inicial. Durante la cocción, el almidón liberado por la patata actuará como aglutinante con el arroz para un batido perfecto.